Mundo ficciónIniciar sesiónLa vi perderse, completamente atontado y aproveché para hablarle a Ernesto, avisar que no iríamos esa noche y que por favor, me informara cualquier cosa que surgiera con mis dos hijos.
El enfado había menguado bastante en comparación al instante en que nos reencontramos. Sus gestos me indicaron que algunas cosas que tuvimos en la intimidad, no lo hicieron. Pero de todas maneras, eso no significaba que olvidaba todo lo ocurrido y le facilitaría las cosas.
Sin embargo, si íbamos







