Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de darle vueltas y vueltas a la corazonada que tenía sobre aquel viaje, decidí llamar a Liam para que almorzáramos juntos y no estar torturándome y autocompadeciéndome por ser un completo idiota.
—¿Cómo te fue anoche? —preguntó, mientras leía una revista y ordenábamos la comida.
—No sabría definirlo —dije y me miró confundido—. Ana me entregó lo







