Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl pasillo estaba desierto a esas horas de la tarde. La luz del sol, inclinándose ya hacia el ocaso, penetraba por los altos ventanales en destellos cálidos que teñían las paredes de dorado. Avelyne caminaba con paso sereno en dirección a su dormitorio. Sintiendo cómo la calma volvía poco a poco a su pecho luego del incómodo encuentro en los jardines. Estaba segura de haber puesto suficiente distancia entre ella y Bastian.
Al doblar la esquina, el eco de sus propios pasos era lo único que la acompañaba, hasta que una voz familiar la sorprendió.
—Qué coincidencia —habló Bastian con aparente calma—. Justo la persona que quería ver.
El corazón de Avelyne dio un vuelco. Cerró los ojos un instante, y se giró despacio, usando una máscara de neutralidad para ocultar lo que sentía.
—Lord Corven —salud&o







