—Quiero que te detengas. —Le pide Edward mientras charlan en su oficina
—No me quieres en tu casa, Papi.— Inquiere en un tono burlón
—Solamente buscas venganza contra Olga y Mariana. Antes nunca me habías llamado padre ni habrías aceptado llevar mi apellido.
—Cambie de opinión, pero no te preocupes no te pondré en medio. Si nunca antes me has defendido no espero que lo hagas ahora. Ni siquiera has hecho algo contra el hombre que me violo.
—No es porque no quiera. Si fuera por mí destruyó a Die