Estoy en el acuario observando a los animales mientras Fernando le explica a Aarón sobre el origen de los diferentes tipos de peces y sobre el Rey del Mar a quien todos temen.
Él no deja de reír ante la historia de Fernando. Debo admitir que los dos tienen una química muy bonita.
Hubiera aceptado regresar con Fernando si me pidiera perdón por exigirme que aborte a nuestro bebé, pero actúa como si él no hubiera existido y eso me duele muchísimo.
—Es hora de irnos, no creen.
—No quiero.
—Te prome