Me desperté con la voz de Aarón quien intenta despertarme jalando las sábanas sin abrir los ojos lo cargue entre mis brazos y lo acomode en medio mío y de Fernando.
—Ya es hora de ir a la escuela.
Negué con la cabeza en un bostezo —Es muy temprano aun
El pequeño no tardó en acomodarse y seguir durmiendo a nuestro lado. Fernando ni se inmutó, creo que no se ha movido durante toda la noche.
Me volví a despertar cuando escuche el sonido de la alarma del celular de Fernando. Rodee los ojos al escuch