Mundo ficciónIniciar sesión—Ethan despierta, es tarde ya —él se remueve, pero no abre los ojos. —Ethan, ¿no iras a la oficina?
—¿Por qué? ¿Tienes que ir a ver a tu amante? —le responde sin siquiera abrir los ojos.
—No tengo ningún amante. No quería volver a casa. En ocasiones, este lugar me asfixia, ¿sabes? —Ethan abre los ojos y mira el rostro hinchado de su esposa—. Ahora te daré el divorcio, l







