Me levanto de la cama muy despacio, me siento muy débil, no estoy segura de lo que me pasa. Me alimento bien, intento dormir lo suficiente, pero… no lo sé. Es extraño.
Salgo de mi habitación, escucho a Gianni en la cocina. Por lo que me dirijo a ella. al entrar me percato de que está batiendo huevo en un tazón. De pronto esta pesadez se vuelve más intensa y creo que me desmayaré.
—Gianni…
Ella me mira, un momento y frunce el ceño.
—¿Elena, te sientes bien? —Mis ojos se comienzan a cerrar y las