La nana Emma estaba esperándolos en las altas escalinatas de la mansión Hamilton, cuando bajaron del auto ella bajó con rapidez los escalones para abrazar a Patrick.
—¡Oh, mi niño! —le dijo abrazándolo con fuerza— Sabes cuánto lo lamento, pero son cosas de la vida.
—Lo sé, madre —para Patrick había sido muy fácil dejar de decirle “nana” para llamarla “madre", al fin y al cabo siempre la había sentido más cercana a él que su supuesta madre, Ivonne— Pero esto es grave.
Emma Larson vestida elegant