Leila despertaba con rapidez mirando su reloj en la mesa de noche, las copas de la noche anterior fueron demasiadas, más de una botella.
Caminando a paso algo lento, llegaba al baño en el instante que cerraba la puerta, miró de reojo hacia la cama, Jim dormía profundamente.
En que estaba pensando en invitarle a su cama, estaba loca quizás.
Se quedaba sentada allí mientras sentía como descansaba su vejiga.
Se lavaba las manos, recogía su cabello para ir directo a la cocona por una buena taza de