31.
31. El amor no es para todos.
-Bebé, ¿por qué aterrizamos acá? –Preguntó Dylan adormilado y me asomé a ver qué sucedía. Caminé por el pasillo y le pregunté a la azafata que porqué habíamos aterrizado acá, otros pasajeros también se veían extrañados. Se suponía que el vuelo solo haría una escala y eso fue en Madrid, de ahí debíamos venir directamente a nuestra ciudad, no a la capital.
-Disculpe señor, hay una fuerte tormenta en el caribe, por lo que los vuelos tendrán que retrasarse unas horas,