Elena
Después de salir de esa sala decidí dormir en la habitación de la abuela, dormí en su nuevo sofá, no fue a buscarme, pero escuche una puerta que se cerró de golpe.
No había tenido intimidad con nadie después de esa noche; nadie comento del porque me mantenía alejada de los hombres, siempre me sentía mal cuando tenía que saludar al pueblo, me sentía fatal cuando eran hombres, no era culpa de ellos si no de mi mente, me costó mucho poder acercarme a un hombre y darle la mano sin sentirme s