¡Qué celebración de nochebuena tan…Espectacular!
Pensó Delilah cuando vio aparecer a aquella mujer en su casa, vestida como si fuera a la gala de los Óscar, con su hija al lado pareciendo una mini copia de ella y con una sonrisa de suficiencia en el rostro.
Las primas de Maximiliano aplaudían como dos primates a los que se les mostraba un plátano, los padres de esas dos cucarachas miraban a sus hijas con gesto de sorpresa y a su esposo con una disculpa escrita en sus facciones.
Su marido abría