—¿Seguro que quieres dormir? —le preguntó Maximiliano cuando la vio abrir los ojos y mirarlo como si tuviera frente a ella a una alucinación.
—¿Qué… Qué haces aquí? —balbuceó y parpadeó confusa.
Delilah intentó apartarse al darse cuenta de que ella se había unido a su cuerpo y lo tenía abrazado.
—Quise evitar que te sintieras culpable por dejarme con dolor de cuello por dormir en el sofá —intentó bromear, pero ella volvió a moverse para apartarse, aunque él no se lo permitió.
La abrazó con más