Williams estaba furioso, la fuga de Marcos lo tenía frustrado y decidido a volver a tenerlo tras las rejas, así que organizó todo un escuadrón llegó a México.
pero lo que William no se imaginaba era que al convertirse en la piedra en el zapato no solo para Marcos sino para todos los miembros de los diferentes carteles su cabeza ya tenía precio.
todos los hombres que estaban a cargo de los diferentes carteles y que se dedicaba a hacer negocios con ellos habían recibido una oferta millonaria para