Punto de vista de Valeria:
Dolor.
Eso fue lo primero que sentí. Un latido sordo en la base del cráneo y una presión en las muñecas. Otra vez.
Pero esto no era seda ni rendición. Era frío y áspero. ¿Cuerda?
Parpadeé contra la oscuridad. La vista borrosa, la garganta seca como papel. El aire apestaba a gasolina, sudor y humedad.
Suelo de cemento. Una sola bombilla balanceándose desde el techo. Una silla de metal atornillada al suelo. Yo, atada a ella.
Sin ventanas. Solo el sonido de agua goteando