Punto de vista de Valeria:
Me derrumbé contra su pecho antes de darme cuenta de que me había movido.
No se inmutó. Me sostuvo como siempre lo había hecho. Como si fuera algo frágil que no podía permitirse perder.
Mis dedos se enredaron en su camisa. Su olor… humo, sangre y sándalo envolviéndome de golpe, como si ese olor fuera la única prueba real de que seguía vivo.
Era real. Estaba vivo. Aquí. Enfundado en un traje azul oscuro de corte retro. El tatuaje del escorpión en el cuello lo hacía ver