¡David!. Haz regresado pronto.¿Cómo estuvo tu viaje?
—Bien,no veía la hora de estar contigo.
David me estudiaba con la mirada y de inmediato notó que andaba extraña,Yo le evadía la mirada a toda costa,con la vista en el suelo permanecí mucho rato,con miedo de que mis ojos reflejaban lo que yo deseaba ocultar.
¿Tú que te traes amor?
—Nada,estoy un poco cansada.
Era la hora del almuerzo y David engullía sus alimentos con mucho entusiasmo,yo permanecía callada.
–Me voy a quedar en casa para