—¿Por qué hay tanto trabajo? —me quejé, soltando los documentos que había estado leyendo durante la última media hora.
—A veces se vuelve peor. Dirigir no es cosa fácil, y menos cuando hay tantas cosas que requieren de tu observación —respondió con seriedad.
En ese momento, estábamos revisando los informes que él mismo había elaborado sobre los flujos de los clubes, haciendo recomendaciones sobre áreas que necesitaban mejoras. Luego, tendríamos que lidiar con los asuntos de la empresa petrolera