~VINCENZO~
En el momento en que su jadeo se escapó, lo supe.
Supe que Alessandro había puesto sus manos sucias sobre ella.
La sangre en mis venas se vuelve ardiente. Mi mandíbula se tensa tanto que puedo oír el leve crujido de mis dientes rechinando entre sí.
Elena.
Nuestra Elena.
Está tocada, marcada, manchada por alguien que no tenía derecho ni a respirar el mismo aire que ella.
La oigo tartamudear, el temblor en su voz cuando lo admite.
Y yo pierdo el control.
Mi mano golpea la mesa a nuestr