~ELENA~
Su boca choca contra la mía, caliente y urgente, robándome el aliento de los pulmones.
Lo empujo por instinto, pero su cuerpo no se mueve… sólido, inamovible, como la pared detrás de mí. Es como empujar contra piedra. Sus manos me encierran, una apoyada junto a mi cabeza, la otra agarrando mi cadera con una seguridad irritante.
Mis palmas, destinadas a apartarlo, se quedan ahí y mis dedos encuentran el músculo firme bajo su camisa… sintiendo el calor tenso bajo la tela, y por un segundo