Regresé a la sala intentando actuar como si nada hubiera pasado, pero sentía el estómago hecho un nudo. ¿Qué demonios quiso decir con que le gustaba?
Sí, siempre hubo algo en la forma en que me miraba, con esos ojos oscuros casi siempre fijos en mí. Me había dado cuenta, pero siempre lo ignoré pensando que su vibra gótica simplemente la hacía ver... intensa.
Sinceramente, me parece algo divertido que le atraiga. Digo... Inker es una maldita diosa. Pero yo apenas tengo dieciocho años. Nunca he t