68. Escudo y tu espada
Mis manos temblaban de manera estrepitosa. No comprendía cómo algo… o alguien… podía tener el tiempo y el suficiente odio para tejer una mentira de este calibre. Recordaba cómo Romeo y yo trabajábamos casi una semana completa sin poder comer.
Ambos aportando nuestras ideas creativas…
En las fotos, nuestro diseño se veía particular… ¿pero cómo podíamos demostrar que era nuestro? Nickolas había sugerido que fuéramos contra todo en la demanda. Su abogado nos aseguró que podíamos ganar… pero, mientr