Aria recibió a sus padres, Alessandro y Jasmine, con los brazos abiertos. Los trillizos, emocionados de ver a sus abuelos, corrieron hacia ellos y los abrazaron con fuerza. Pronto Alessandro, comenzó a jugar con los niños, quienes reían y disfrutaban de cada momento.
Mientras tanto, Abigail se quedó hablando con Aria en la cocina, estuvieron haciendo una tarta de fresas. La conversación fluyó entre ellas, se estaban poniendo al día. Después de un rato, cuando los trillizos se acomodaron en el