Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de tomar una ducha más larga de lo habitual, se preparó para dormir, pero el insomnio no se lo permitiría.
Por su lado, Aria terminó de limpiar todo y se aseguró de que los trillizos estuvieran dormidos. Aún así, Ariadna se levantó muy tarde en la noche porque no podía dormir.—¿Te pasa algo, cielito?—He tenido una pesadilla.—No hay de qué temer —apuntó con dulzura mientras acariciaba su cabello —. Cuando estaba pequeñita, también tuve muchas






