Mundo ficciónIniciar sesiónDe pronto como si la cercanía hubiera quedado atrás, la soltó y retrocedió un poco, la mujer todavía estaba plagada de confusión y sus sentimientos se encontraron en un laberinto, en ese preciso momento donde le desconcertaba no saber si encontraría la salida.
—Maxwell, ¿cómo has estado?Él deslizó una sonrisa llena de frialdad que congeló el corazón de Aria. Ella no entendía cómo la persona que un día fue cálida y cercana, ahora se sentía a kilómetros y kilómetros de ella






