El día de la cita mensual llegó, y Aria estaba ansiosa porque le dijeran el sexo de los bebés. Su madre la acompañó al consultorio, y mientras esperaban, Aria no podía dejar de pensar en lo que estaba a punto de descubrir. Cuando finalmente entraron, el médico realizó las ecografías y, tras unos momentos de espera que parecieron eternos, sonrió y les dio la noticia.
—¡Felicidades! Tendrás una niña y dos niños.
La alegría inundó el corazón de Aria. Una sonrisa radiante se dibujó en su rostro mie