La mañana llegó con una suave luz que se filtraba por las cortinas. Aria se despertó sintiéndose enérgica, y después de una agradable ducha, se detuvo frente al espejo de cuerpo completo en su habitación. Sus manos recorrieron suavemente la curva de su abdomen, que cada día se hacía más notoria.
Una sonrisa iluminó su rostro mientras contemplaba su reflejo. Era increíble pensar que dentro de ella crecían tres pequeñas vidas, tres corazones que latían al compás del suyo. Sus dedos trazaron círcu