Después de que Noah lo llevó a casa, Maxwell se preparó para ir al trabajo, pero al mirarse en el espejo, se dio cuenta de que no tenía la cabeza para concentrarse en sus responsabilidades. La preocupación por Aria lo consumía, y sabía que no podría rendir en la oficina. Así que, en lugar de dirigirse a su trabajo, tomó la decisión de ir al hospital.
Al llegar al hospital, se sintió un poco más aliviado al enterarse de que Aria había mostrado signos de mejoría. El doctor le explicó que, aunque