Estela no quería pasar un rato más a solas en su departamento por eso tomó la firme decisión de ir a la casa de los padres de su amiga ese día prefería tomar un taxi y llegar más rápido se sentía todavía alterada, dominada por esos nervios profundos que no la soltaban.
Cuando llegó a la casa la recibió Alessandro con un abrazo cariñoso y ella correspondió con el mismo sentimiento.
—Hola, Estela. Me alegra mucho recibirte en casa hoy.
—Alessandro, estar en casa encerrada no me hace bien neces