Cuando Rue la alcanzó, un Bentley negro llegó a la casa. Era el coche de Eugene.
Fern vio el número de matrícula del coche con el que estaba muy familiarizada y sintió que se le encogía el corazón. No esperaba que Eugene regresara a esa hora.
Tan pronto se bajó del coche, Eugene notó que Fern estaba sacando su equipaje y que estaba a punto de irse. Mientras tanto, su hija iba corriendo detrás de ella desde adentro de la casa.
Rue tiró de la mano de su madre y la miró con sus ojos oscuros. Ell