Sharon se dio la vuelta con ira cuando escuchó pasos siguiéndola. Se encontró con Claude, quien era un tipo testarudo. "Dije que no necesito que me lleves a casa. ¡Fuera de mi vista!".
"El señor insistió en que debo llevarla a casa y dejarla a salvo".
"Es cierto que ya es muy tarde, pero no te preocupes, nadie pondrá un dedo sobre una mujer desdichada como yo. Incluso si intentan robarme, igual no cargo nada de dinero conmigo".
Justo después de decirle eso a Claude, entró en el coche en el qu