Aquella noche no pude pegar un ojo, quizás porque no estaba acostumbrada a la soledad o tal vez era la picazón que el nuevo pijama me ocasionaba, era una bata blanca muy bonita, con holanes y encajes muy finos, quizás eso era lo que le molestaba a mi cuerpo, que yo no estaba hecha para usar cosas ostentosas, pero lo más probable era que tal vez se debía a mis padres.
Había intentado no pensar en ellos o en el dolor de perderlos, quería tratar de superarlo, pero un día intentándolo solo era el p