46. CARRERA
Cindy suspira resignada; sabe que Carlos tiene razón. Lleva años viviendo de su dinero sin que él le exija nada. Solo de vez en cuando tiene que salir con algún señor para conseguir vender la mercancía, pero para ella, eso es ganancia. Todos esos viejos la llenan de regalos caros y le dan la buena vida. Pero no puede deshacerse de Carlos; a pesar de todo, es su gran amor.
—¿De veras vas a venir a verme? Hace mucho que no lo haces —pregunta sumisamente—. Ven, y no te preocupes, ¿alguna vez te he