Dereck observó el estado genuinamente alterado de su amigo y su semblante se volvió más serio. Dejó su propio vaso en la mesa y suspiró, buscando las palabras correctas.
—Ya tal vez debas darle tiempo, Enzo. Alejarte de ella un poco y dejar de buscarla por un buen rato.
Enzo lo miró con absoluta inc