A los pocos segundos, la pantalla de su teléfono se iluminó con la respuesta de Rodrigo: «Enzo y yo estaremos en la mansión en unas horas con el paquete limpio».
Dereck bloqueó el teléfono con un movimiento fluido y lo guardó en el bolsillo de su esmoquin. En ese momento, un camarero que transportab