—Voy camino a la casa del hombre. Me reuniré allá con Enrique y Rodrigo.
—Estaré ahí en veinte.
La llamada terminó.
Durante todo el trayecto, una sola idea le golpeaba la cabeza una y otra vez: habían sido demasiado lentos. Apenas comenzaron a tirar del hilo y ya había gente desapareciendo.
Cuando E