Sus ojos se llenaron de una mezcla de dolor y rabia mientras miraba a Gimena.
—Todos van a descubrir lo que hiciste… —susurró—. Van a ver que eres un monstruo… y vas a pagar por todo.
La respuesta de Gimena fue una bofetada tan violenta que la cabeza de Isabella golpeó el suelo de piedra. El impac