Capítulo 120
Cuando el eco de sus tacones desapareció, Isabella soltó un suspiro tembloroso y se relajó contra el respaldo de la silla. Miró a Dereck, con los ojos brillando por la preocupación acumulada. Abrió la boca para decir algo, para intentar explicar o quizás para tantear qué tanto sabía él, pero Dereck