73 Paseo Maritimo.
Lejos del ruido de Nueva York y de las intrigas que ya se tejían a sus espaldas, Dereck e Isabella se sumergieron en una burbuja de tranquilidad. Miami los recibió con un sol radiante y una brisa marina que parecía limpiar las tensiones acumuladas de tantos meses de frialdad.
Esa tarde, Dereck alquiló una pequeña embarcación privada para alejarse de las playas concurridas. Navegaron hasta encontrar una cala solitaria, un rincón donde el agua turquesa parecía un espejo y el silencio solo era rot