Mundo ficciónIniciar sesiónRivera golpeó la mesa con fuerza y levantó la foto de Ferrer y la puso frente a su cara.
—¿Ves a este hombre? —siseó—. Si no apareces vivo en las próximas dos horas, voy a encargarme personalmente de que tu estancia en prisión sea un infierno diario. Y créeme, tengo amigos en todas las celdas de este país que estarían encantados de dart







