Mundo ficciónIniciar sesiónRivera negó levemente.
—No es tan simple. La familia Castillo ya movió sus contactos. Contrataron abogados… y van a intentar alegar demencia. Quieren que la internen en una clínica psiquiátrica.El silencio que siguió fue tenso.Pesado.—Eso es una maldita mierda —escupió Dereck, con la voz cargada de rabia—. Esa mujer tiene que pudrirse en la cárcel.Nadie lo contradijo.—El problema —continuó Rivera— es que, por cómo actuó, tienen argume






