Mundo ficciónIniciar sesión—¡No! —sollozó Gimena con desesperación—. No puedo… si me entrego, mi vida se acaba… mi familia me va a desheredar… voy a perderlo todo…
Su llanto se volvió más intenso, más desgarrador.
—Por favor… usted me entiende… usted sabe cuánto amo a Dereck… yo







