64. Para la eternidad
Adamo
Odio, impotencia, rabia y anhelo puro, eso eran los sentimientos que me estaban embargando. Casi la tuve, pero el alfa Jeremy y su entrometido beta me lo impidieron. Por más que los seguí de cerca, no pude acercarme lo suficiente para tomarla, pero sé donde están y por donde saldrán. Y es allí que los estaré esperando.
-¿por qué estas molesto?-pregunto a mi lobo.
-porque ella negó enlazarse humano, ella me bloqueo-se quejaba-algo le pasaba, estaban con mucho sueño, pero no era algo natura