269. Tu presencia firme
Zacarías Ydis
De a poco las cosas empezaron a calmarse en el castillo. La gran familia de osos parecía estar en mejores condiciones que muchos que nosotros. Tanto el castillo, como las casas de quienes vivían cerca, ya no apestaban a podrido. Los pequeños y los humanos que estaban en peores condiciones, ya se estaban recuperando. Mis cuatro hijos estaban en nuestra suite, sanos y cada vez más fuertes.
-amor ¿acompañaras a Savio a la manada Tierras Altas?-preguntaba mi bella loba.
-no pequeña, n