108. Necesidad
Adamo
La bruja estaba nerviosa y por primera vez mostro una grieta en su armadura que proyectaba de ser invencible. Trabaje sin reclamar y de a poco fuimos formando una manada, pero una dividida, ya que los lobos que me eran leales siempre tenían altercados con los machos que la bruja traía de sus extraños viajes.
-¿has visto a Mario?-preguntaba Jess, creo que no lo he visto desde anoche, cuando salió junto a su humana a caminar por el bosque, pero no los volví a ver.
-¿estás siguiéndolo?-pregu