Relator omnisciente
—Recuerdas las reglas? —consultó Mikael a la temblorosa mujer que estaba enfrente suyo sin siquiera mirarlo.
—Si...claro —carraspeó una Katherine nerviosa. A pesar de que sabía porque estaban allí no podía aun hacerse a la idea de que tendría que romper la gruesa caparazón con la que quiso ocultar todo el dolor que llevaba debajo.
—¿Quieres algo de beber? —preguntó él para intentar calmar también sus nervios aunque no se le notara. Por dentro ocurría un maremoto intenso que