Capítulo 32
Katherine
Mis labios queman. Los restos de su saliva han quedado adheridos en la fina piel que recubre mis labios. No puedo dejar las cosas así, tengo que hablar con él a pesar de que no quiera, no me atreva..."tengo que explicarle", me digo y tomo fuerzas de no se donde para dirigirme a su habitación, en la que ha ingresado dando un feroz portazo que hizo temblar hasta a los techos.
A pesar que no quiere verme y dice querer estar solo me abre la puerta al cabo de un rato de insisti