Mundo ficciónIniciar sesión—Tienes razón, ¡no te creo! —sonreí.
—¿Quién crees que soy? ¿Crees que solo pienso en sexo? —y él mismo sonrió ante su pregunta, porque yo no respondí.—¡Solo me pasa cuando estoy contigo, gatita! —Volví a sonrojarme, aparté la cara de él e intenté colocarme los mechones que se me habían salido de la trenza detrás de la oreja. Aunque lo m&






