- . . . Punto de Vista de Isabela . . . -
El viaje hasta la nueva casa transcurrió en un silencio que me pareció interminable. Iba sentada junto a Ronan en el asiento trasero del automóvil, pero era como si hubiera un abismo entre los dos. Mis manos permanecían entrelazadas sobre mi regazo, heladas y tensas, mientras mi mirada se perdía en el paisaje que se deslizaba al otro lado de la ventana. No veía nada en realidad. Ni las calles, ni la gente que iba y venía, ni las luces que c